"Las tasas de extinción de especies a nivel global se incrementan rápidamente. Se estima que cada día desaparece una especie de ave, mamífero o planta superior, y que cada año desaparecen miles de especies de invertebrados. Aproximadamente la mitad de los bosques del mundo enfrentan un alto riesgo de conversión o degradación en las próximas década. Las actividades humanas, el desarrollo industrial y a la conversión de ecosistemas favorece grandemente este proceso".
La biodiversidad, o diversidad biológica, definida como la variedad de seres vivos en un ecosistema determinado, está afectada por los procesos naturales y por la influencia del ser humano. En el mundo existen 25 "biodiversity hotspots", lugares con una concentración de más del 60% de las especies conocidas y que representan 1.4% de la superficie terrestre.
En el Perú encontramos el hotspot de los Andes Tropicales, la región más rica y diversa que existe. Esta zona sin embargo, se encuentra en peligro debido a los procesos de deforestación y contaminación a los que es sometida. En todo el planeta la biodiversidad se encuentra amenazada por la fragmentación, degradación y pérdida de los ecosistemas, que traen como consecuencia la disminución en la oferta de bienes y servicios que estos sistemas pueden ofrecer a la sociedad.
El Perú ratifica, en 1993, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que regula la conservación de la biodiversidad, la utilización sostenible de sus componentes y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso. En 1997 se promulga la Ley 26821 para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible de la Diversidad Biológica y su Reglamento.
Este marco legal plantea la elaboración de estrategias que conduzcan al desarrollo del Perú, mediante políticas económicas que promuevan la conservación y el uso sostenible de los recursos, tanto in situ como ex situ, reconociendo el valor de los conocimientos y prácticas de las comunidades campesinas y nativas, y promoviendo el desarrollo de la investigación y la generación y transferencia de tecnologías apropiadas.
FONAM trabaja en todas sus áreas tomando en cuenta los compromisos adquiridos en el Convenio, principalmente en los siguientes aspectos:
- Promoción de un desarrollo económico ambientalmente adecuado, en base al uso sostenible de los componentes de la biodiversidad, fomentando la participación del sector privado para estos fines.
- Fortalecimiento de la coordinación entre las partes interesadas, así como el fomento a las normas y prácticas comerciales que promuevan la utilización sostenible de la diversidad biológica.
- Obtención de recursos financieros y promoción de la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de la diversidad biológica, incluyendo bienes y servicios ambientales.
- Selección y seguimiento de proyectos referidos a: identificación y valoración de los componentes de la biodiversidad, rehabilitación y restauración de ecosistemas degradados, entre otros.
- Construcción de capacidades nacionales en el tema de diversidad biológica y la necesidad de conservarla.